¡Ici c'est Paris!
14/02/17
José Pablo Lobo
La Champions League regresó con todo. El PSG goleó y humilló al Barcelona por 4-0 en el Parque de los Príncipes de París en el juego correspondiente a la ida de los octavos de final de la máxima competición de clubes en el mundo.
El equipo parisino arrolló al cuadro catalán de principio a fin. El Barca no fue ese equipo que nos tenía acostumbrados en las grandes citas, sino todo lo contrario, un equipo frío y sin alma. Parecía un equipo pequeño. No hubo conexión entre el medio y la delantera, lo que hizo que las intentonas para llegar al arco rival se desvanecieran fácilmente.
El PSG salió con ganas de cambiar la tendencia que tenían los culés sobre el conjunto francés en las últimas Champions. Presionaba la salida de los centrales azulgranas, provocando el error en el pase y cediéndoselo al mediocampo parisino. Llegaban con claridad a la portería de Ter Stegen, pero el alemán respondía y salvaba a su equipo del gol.
Ángel Di Maria - que está de cumpleaños - abrió la lata a los 19 minutos con un espléndido cobro de tiro libre, sin embargo la barrera no saltó como debía. Suárez inclusive agacha la cabeza. Este gol no relajaría a los dirigidos por Unai Emery, que continuaron fervientemente en aumentar la ventaja.
Los azulgranas, entre tanta oscuridad, dispusieron de una oportunidad clarísima de empatar el juego, y cambiar completamente la eliminatoria: André Gómes se plantó mano a mano con el portero Kevin Trapp pero su remate lo ataja el guardameta alemán. El portugués no levanta cabeza, y desconcierta a la afición culé con su juego y con el dineral que desembolsó la directiva catalana por él.
Retomando lo que fue el juego, un PSG insistente consiguió el segundo tanto. El fichaje invernal, Julian Draxler ponía tierra de por medio tras un excelente remate cruzado, imposible para Ter Stegen. Con el 2-0 se iban al descanso. El París Saint-Germain no podía relajarse para el complemento (aunque eramos testigos de la peor versión del Barcelona en años, con un gol se abría el partido y la serie).
La segunda mitad inició como terminaron los primeros 45 minutos. Un PSG buscando ampliar aún más la ventaja para ir con un buen resultado al Camp Nou.
El tercero gol fue una obra de arte. No podía ser otro que Di Maria. El exmadridista, con espacios, puso el balón en el ángulo y llevar el éxtasis a las gradas del Parque de los Príncipes. ¡Qué regalo se dio el argentino! Un doblete para prácticamente llevar a su equipo a los cuartos de final y dejando en el borde a un grande y siempre favorito como el Barca.
Luis Enrique intentó darle vida a su equipo con el ingreso del enmascarado Rafinha por André Gómes, y Rakitic por Andrés Iniesta. El resultado de esos cambios fue el mismo: un equipo anulado por Matuidi, Verrati y Rabiot.
El desajuste defensivo se refleja en el cuarto gol del PSG. El lateral derecho Meunier se la quita a Neymar en su propio campo y atravesó el engramado como si estuviera en los Campos Elíseos, filtró el esférico para el uruguayo Edison Cavani que de primera no perdonó ante la salida de Ter Stegen.
Un 4-0 que deja muy tocado a Luis Enrique y compañía. Un equipo que depende exclusivamente de Messi, un fuera de serie, pero no siempre les va a sacar de los problemas. Necesitan de todos, desde la defensa pasando por la delantera hasta llegar a su entrenador. Luis Enrique no pudo revertir la situación, y sus caprichos con André Gomes le están costando la eliminación.
El PSG fue artífice de un baile histórico y dejando claro que ¡esto es París!
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